• Roseta

Un día quise mover el mar

Pues hoy, hablando de crear personajes, me he acordado de Hertha Ayrton, y de un texto teatral que escribí para reivindicar la figura de la mujer en la ciencia. Y aquí os dejo una de las partes que más me gustan.

"Me pregunto si seré capaz de volver a tumbarme aquí, la mirada perdida, y pensar en mi infancia, en cuánto me gustaba corretear por la casa y esconderme mientras tú me gritabas una y otra vez que tenía que acabar de coser, que se hacía tarde y había que entregar un vestido para ese mismo día. Padre me rescataba en muchas ocasiones y me llevaba con él al puerto, las manos entrelazadas. Reíamos mientras salíamos de la casa y tú le gritabas que me tenía muy consentida.

Después de la risa, andábamos despacio por la calle contemplando el gris del cielo, o dejando que un pequeño sirimiri mojara nuestros rostros. Cuando llegábamos al puerto yo me quedaba horas y horas mirando el azul del agua casi quieta. A mi memoria se venían una y otra vez las palabras del primo Marcus que siempre me decía que él había visto el mar, que tenía olas y que iban y venían arrastrando todo cuanto encontraban a su paso. Entonces, ahora lo recuerdo perfectamente, un día de aquellos en los que estaba con padre mirando aquel azul, le dije que quería mover el mar. Tú nunca has visto el mar, me contestó. Y yo le dije, este mar de aquí. Quiero mover este mar. Él se echó a reír, pero nunca más me pude quitar esa idea de la cabeza.

Tal vez esto sólo sea porque quiero recordar a padre. Tal vez por esto a todas horas piense en las ondas del agua, en las ondas que se forman en la arena, en el azul del puerto, en el gris del cielo, en sus manos ásperas y en su risa.




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